sólo existen acciones fuera de tiempo. He escuchado tantas veces hablar acerca de que todo tiene su tiempo, pero después de haber actuado tantas veces fuera de esos tiempos, me doy cuenta que es cierto; que una de las virtudes más grandes del ser humano es la paciencia y que es también uno de las más difíciles de conquistar, tener la sabiduría de reconocer el tiempo adecuado para cada decisión puede ser trascendental para nuestro futuro… aunque en este caminar de altos y bajos, de aciertos y desaciertos también he conocido y experimentado el poder transformador y divino de las segundas oportunidades. Digo transformador porque puede transformar destinos, situaciones, relaciones, palabras y todo lo que se creía perdido, y digo divino porque solo la esencia de Dios en nosotros puede permitirnos perdonar, dar vuelta páginas y partir de cero nuevamente.
Por otro lado, entre tantas segundas oportunidades aprendí sobre la obediencia, es que ¿de qué sirve dar una segunda oportunidad si no estoy segura de que ese sea el tiempo de hacerlo o peor aún, no estoy segura de que así deba ser? No hablo de no merecer el regalo de la segunda chance, sino hablo de que hay cosas que simplemente no hacen parte de nuestro propósito y debemos saber que (como dice una canción) si algo no pasa es porque no hace bien, entender los tiempos que vivimos y saber obedecer cuándo la voz del Padre nos dice “basta, detente”.
Miro alrededor y me alegro al ver que no he perdido el tiempo, solamente hice muchas cosas fuera del tiempo de Dios, mas hoy puedo ver y agradecerle por sus tantas segundas oportunidades. Tengo la certeza de que ha depositado confianza en mí, y esta vez su propósito se cumplirá “a tiempo”, obedecerle después de escuchar su voz me ha traído tantas alegrías, momentos en que no he podido contener tanta felicidad que brota haciendo brillar mis ojos y sé que eso eres solamente Tú en mi…
1 comentario:
Amiga que exacto lo escrito... Te envio abrazos de agradecimiento por tu enrriquesedora e incomparable amistad. Te quiero mucho,Lizeth Zurita.
Publicar un comentario