sábado, 19 de mayo de 2012

De todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas


“Y amarás a Jehová tu Dios de todo tu corazón, y de toda tu alma, y con todas tus fuerzas”…Sólo cuando logró que su único y mayor amor fuera para Dios; cuando sin importar las circunstancias alrededor, su mirada, su prioridad, su consuelo y seguridad estaban puestas en ese estilo de vida; cuando aún temiendo y en lo profundo de su corazón dudando, decidió obedecer y tatuar ese amor en su pecho; cuando por tener cada día presente el motivo de estar ahí, colgó en el refrigerador esa palabra que la respaldaba; cuando decidió permanecer firme en los pactos que hizo con Dios y buscar su rostro ante todo… ahí y sólo ahí encontró el regalo que estaba guardado para ella, su porción de cielo, la añadidura a sus anhelos, la mirada donde para siempre se verá reflejada y a quien reflejará en su propia mirada, el complemento natural, el motivo por quien perder la memoria y así hacer de cada día el primero, con quien buscar mantener la miel fresca del panal, el sol con el que ahora puede reflejar más que nunca el amor de Dios… un nuevo nombre para tatuar en su pecho junto al que eternamente será el primero.

viernes, 2 de marzo de 2012

NO HAY TIEMPO PERDIDO…

sólo existen acciones fuera de tiempo. He escuchado tantas veces hablar acerca de que todo tiene su tiempo, pero después de haber actuado tantas veces fuera de esos tiempos, me doy cuenta que es cierto; que una de las virtudes más grandes del ser humano es la paciencia y que es también uno de las más difíciles de conquistar, tener la sabiduría de reconocer el tiempo adecuado para cada decisión puede ser trascendental para nuestro futuro… aunque en este caminar de altos y bajos, de aciertos y desaciertos también he conocido y experimentado el poder transformador y divino de las segundas oportunidades. Digo transformador porque puede transformar destinos, situaciones, relaciones, palabras y todo lo que se creía perdido, y digo divino porque solo la esencia de Dios en nosotros puede permitirnos perdonar, dar vuelta páginas y partir de cero nuevamente.

Por otro lado, entre tantas segundas oportunidades aprendí sobre la obediencia, es que ¿de qué sirve dar una segunda oportunidad si no estoy segura de que ese sea el tiempo de hacerlo o peor aún, no estoy segura de que así deba ser? No hablo de no merecer el regalo de la segunda chance, sino hablo de que hay cosas que simplemente no hacen parte de nuestro propósito y debemos saber que (como dice una canción) si algo no pasa es porque no hace bien, entender los tiempos que vivimos y saber obedecer cuándo la voz del Padre nos dice “basta, detente”.

Miro alrededor y me alegro al ver que no he perdido el tiempo, solamente hice muchas cosas fuera del tiempo de Dios, mas hoy puedo ver y agradecerle por sus tantas segundas oportunidades. Tengo la certeza de que ha depositado confianza en mí, y esta vez su propósito se cumplirá “a tiempo”, obedecerle después de escuchar su voz me ha traído tantas alegrías, momentos en que no he podido contener tanta felicidad que brota haciendo brillar mis ojos y sé que eso eres solamente Tú en mi…

domingo, 26 de febrero de 2012

EN UNA FERIA DE OSORNO...

Hace algunos años Papá me regalo algo hermoso… me habló tan claramente en un mercado local sobre quién soy ante sus ojos, cómo es que Él me ve, para qué he sido creada… me entregó en un pergamino (literalmente) el detalle de su diseño original para mi, no imaginé que Él tenia mucho más que decir años después… hoy me recordó cada una de sus palabras y sin duda no pude contener tanto amor; estas son lágrimas de plenitud, de felicidad. Solamente Él, mi Papá puede lograr tal revolución en mí… GRACIAS.

“Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de ángel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que siendo joven tiene la reflexión de una anciana… y en la vejez trabaja con el vigor de la juventud.
Una mujer que si es ignorante descubre los secretos de la vida con más acierto que un sabio, y si es instruida se acomoda a las simplicidad de los niños.
Una mujer que siendo pobre se satisface con la felicidad de los que ama, y siendo rica darías con gusto su tesoro por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.
Una mujer que siendo vigorosa se estremece con el llanto de un niño y siendo débil se reviste a veces con la bravura del león”.