Hay una mujer que tiene algo de Dios por la inmensidad de su amor, y mucho de angel por la incansable solicitud de sus cuidados.
Una mujer que siendo joven, tiene la reflexión de una anciana… y en la vejez, trabaja con el vigor de la juventud.
Una mujer que, si es ignorante descubre los secretos de la vida con mas acierto que un sabio, y si es instruida se acomoda a la simplicidad de los niños.
Una mujer que siendo pobre se satisface con la felicidad de los que ama, y siendo rica, daría con gusto su tesoro por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.Una mujer que siendo vigorosa se estremece con el llanto de un niño y siendo débil, se reviste a veces con la bravura del león.
Una mujer que siendo joven, tiene la reflexión de una anciana… y en la vejez, trabaja con el vigor de la juventud.
Una mujer que, si es ignorante descubre los secretos de la vida con mas acierto que un sabio, y si es instruida se acomoda a la simplicidad de los niños.
Una mujer que siendo pobre se satisface con la felicidad de los que ama, y siendo rica, daría con gusto su tesoro por no sufrir en su corazón la herida de la ingratitud.Una mujer que siendo vigorosa se estremece con el llanto de un niño y siendo débil, se reviste a veces con la bravura del león.

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